jueves, 31 de agosto de 2017

Ya puedo dormir tranquilo!

Yo amo a mi Dios porque él escucha mis ruegos. Toda mi vida oraré a él porque me escucha. Dios mío, has sido bueno conmigo; ya puedo dormir tranquilo.
(Salmos 116:1‭-‬2‭, ‬7)