martes, 15 de agosto de 2017

Confío en tus promesas!

Cuando siento miedo, confío en ti, mi Dios, y te alabo por tus promesas; Confío en ti, mi Dios, y ya no siento miedo. ¡Nadie podrá hacerme daño jamás!
(Salmos 56:3‭-‬4)